• VELÁZQUEZ DE SOTO

Última doctrina del TS sobre la regla "rebus sic stantibus"

El TS se pronuncia sobre la aplicación de la regla “rebus sic stantibus”, estableciendo diferencias en función de la duración de los contratos.

Redacción Espacio Asesoría


Se debate la aplicación de la regla “rebus sic stantibus” a dos contratos suscritos por una televisión autonómica, que tenían por objeto la cesión en exclusiva a la empresa actora de la gestión, promoción y venta de espacios publicitarios , para la emisión de anuncios en sus canales de televisión y de radio. Los contratos tenían una duración inicial de dos años (2006 y 2007), prorrogables por periodos anuales.


El TS estima el recurso de casación y afirma que no resulta de aplicación la regla rebus sic stantibus. La Sala remite a la doctrina jurisprudencial sobre esta regla (cita expresamente la TS 9-1-19, EDJ 500377), que afirma ser condición necesaria para la aplicación de esta regla la imprevisibilidad del cambio de circunstancias. No es aplicable si las partes asumieron expresa o implícitamente el riesgo de que una circunstancia acontezca o debieron asumirlo porque, en virtud de las circunstancias y/o naturaleza del contrato, tal riesgo era razonablemente previsible. No puede hablarse de alteración imprevisible cuando la misma se encuentra dentro de los riesgos normales del contrato.


Partiendo de esa doctrina, la sentencia afirma que un cambio de estas características que pueda generar un supuesto de aplicación de la regla rebus sic stantibus es más probable que se dé en un contrato de larga duración, ordinariamente de tracto sucesivo. Pero no en un supuesto de contrato de corta duración, en el que difícilmente puede acaecer algo extraordinario que afecte a la base del contrato y no quede amparado dentro del riesgo propio de ese contrato.


En el caso concreto, en que la duración del contrato es de un año, pues se trata de la prórroga anual de un contrato inicial que tenía una duración de dos años, el TS declara que es difícil que el cambio de circunstancias escape al riesgo asumido con la prórroga del contrato. La bajada de demanda de publicidad en TV, al venir referida a un corto periodo de tiempo, un año, no dejaba de ser un riesgo cubierto por el contrato, además de que no fue algo tan drástico e imprevisible.